El pinchazo de la burbuja inmobiliaria pilló a Mercedes de lleno en Barcelona. Las casi 10 hectáreas que ocupaba su antigua fábrica ubicada en el barrio de Sant Andreu quedaron en el letargo a la espera de un comprador mientras acumulaban malas hierbas. La oferta inmobiliaria ha llegado por fin de la mano de la compañía Conren Tramway

La oferta recibida por parte de esa sociedad gestora de inversiones inmobiliarias ha permitido cerrar un acuerdo de venta de los más de 90.000 metros cuadrados de superficie que ocupa Mercedes junto al centro comercial de La Maquinista y de la futura estación del AVE de La Sagrera. 

Ninguna de las dos partes ha desvelado el importe de la millonaria operación que cierra la presencia industrial de Mercedes en Barcelona de forma definitiva a los 11 años de haber clausurado la actividad industrial en la factoría de componentes y suelos para las furgonetas que se ensamblan en Vitoria. El cierre de la factoría afectó a 420 empleados, de los que alrededor de 160 tuvieron al oportunidad de recolocarse en una planta de una sociedad conjunta con un proveedor en Esparraguera. 

Denuncia de operación especulativa

Los sindicatos atribuyeron el cierre de la factoría de Mercedes a una operación especulativa, aunque finalmente quedó abortada puesto que la venta se ha materializado 11 años después. Poco después del cierre de la planta, el Ayuntamiento de Barcelona anunció que había fijado en la normativa urbanística la posibilidad de edificar en el solar de Mercedes hasta 1.500 pisos, de los cuales 1.000 corresponderían a viviendas de protección oficial. Para ello era necesario recalificar el terreno y cambiar su consideración de industrial a residencial.

Conren Tramway anunció que someterá a un profundo análisis el futuro desarrollo urbanístico de los terrenos de Mercedes para definir el proyecto que llevará a cabo en una zona que ha mejorado su cotización en el mercado en los últimos años.