Las etiquetas ambientales de los vehículos vuelan en Madrid. La entrada en vigor del protocolo de contaminación en la ciudad ha despertado el interés por conseguir las etiquetas, hasta el punto de que Correos repartió 10.000 en unas horas y se agotaron en varias oficinas. Las etiquetas de la Dirección General de Tráfico (DGT) se han colocado en el centro de atención de los conductores del área metropolitana de Madrid, especialmente con la entrada en vigor del protocolo para días de elevada contaminación esta semana. Los rezagados que todavía no tenían le pegatina para su coche, que parece que son bastantes, arrasaron con las etiquetas de la DGT en vísperas de la aplicación del protocolo y los primeros días.

La DGT paró de enviar gratis las etiquetas

La subdirectora adjunta de vehículos de la DGT, Susana Gómez, ha dado el dato de las 10.000 etiquetas en tan solo una mañana como muestra de la gran demanda relacionada con las medidas de restricción del tráfico en la capital, que se basan en las pegatinas. A su juicio, las etiquetas se han consolidado como criterio más racional que el número final par o impar de las matrículas en el que se basaba inicialmente el Ayuntamiento de Madrid. Durante su intervención en una jornada sobre gestión de la contaminación en las ciudades organizada por la Fundación Naturgy, la subdirectora de la DGT ha explicado el verdadero motivo por el que la autoridad de tráfico optó por dejar de enviar las etiquetas a los domicilios de forma gratuita. El 30% de las cartas en las primeras remesas enviadas a conductores de Madrid y Barcelona fueron retornadas.

La DGT crea un grupo para revisar la clasificación de vehículos

"Se analizó que no era conveniente enviarlas por el coste y beneficio. La gente no sabía qué era y la tiraba", indicó. De esa manera, la DGT pasó de un extremo a otro; de enviar gratis las etiquetas a delegar el envío en Correos por un precio de cinco euros. Ante las críticas por parte de algunos asistentes al debate sobre los criterios para etiquetar los vehículos, Susana Gómez aseguró que la DGT está abierta a revisar la clasificación y anunció la creación de un grupo de expertos para estudiar algunos casos como por ejemplo algunos híbridos que tienen la etiqueta Eco a pesar de tener unas emisiones equiparables a otros coches con motor de combustión.