La movilidad cerró 2025 con un comportamiento de precios más favorable que la inflación general, gracias al abaratamiento de los carburantes y a la contención en los precios de los coches nuevos, los recambios y los servicios asociados. Así lo reflejan los datos definitivos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que sitúan el IPC de diciembre en el 2,9% interanual.

Dentro del grupo de transporte, uno de los que más contribuyó a la moderación de la inflación, la evolución fue desigual según el componente. La tasa anual del transporte se situó en el 1,8%, medio punto menos que en noviembre, impulsada por la caída de los carburantes.

Coches nuevos contenidos, usados al alza

Los automóviles nuevos cerraron diciembre con una subida interanual del 0,7%, muy por debajo del IPC general, confirmando un año de estabilidad de precios tras la normalización de la oferta y la mayor presión comercial de los fabricantes. Las motos se moderaron todavía más con un aumento del 0,4%, mientras que el precio medio de las bicicletas bajó un 0,2%. 

En cambio, los automóviles de segunda mano volvieron a tensionar el presupuesto de los hogares. En diciembre de 2025 registraron un encarecimiento del 5,1% interanual, casi el doble de la inflación general. Aunque la subida se moderó frente a los máximos del verano, el mercado de ocasión siguió afectado por una demanda elevada y una oferta todavía ajustada en determinados segmentos.

Carburantes a la baja, alivio para el transporte

El principal factor de alivio para la movilidad en 2025 fueron los carburantes y lubricantes para vehículos personales, que cerraron el año con una variación negativa interanual, en contraste con las fuertes subidas de 2024. El gasóleo acabó el año con un retroceso del precio del 1,1% y la gasolina, del 3,5%. Esta evolución explica buena parte de la desaceleración del grupo de transporte y ha permitido reducir el coste de uso del vehículo privado, especialmente en los últimos meses del año.

Reparaciones y mantenimiento, por encima del IPC

Menos favorable fue el comportamiento de los servicios de reparación y mantenimiento de vehículos, que se mantuvieron claramente por encima de la media del IPC durante 2025 con una subida del 3,7%. El encarecimiento de la mano de obra especializada y de determinados componentes siguió presionando los precios, consolidando una tendencia estructural que afecta tanto a talleres independientes como a redes oficiales. Sin embargo, los neumáticos subieron un moderado 1,2%, las piezas de repuesto, un 1.1%

El alquiler de garajes, los peajes y las autoescuelas también registraron subidas de precios por debajo de la media del IPC de 2025, con incrementos del 2,9%, 2,5% y 2%, respectivamente.

En cambio, algunos capítulos de los transportes públicos sufrieron encarecimientos sustanciales como el transporte de pasajeros en tren (12,2%), el metro y el tranvía (8,4%), el bus (6,7%), los vuelos nacionales (4,8%) e internacionales (7,4%).