El Plan Renove fue presentado como el estímulo que necesitaba el mercado automovilístico para hacer frente a al pandemia. Sin embargo, de momento el virus y la crisis económica y de confianza desencadenada por la Covid-19 está imponiendo su ley y ha dejado el Plan Renove al ralentí y con la posibilidad de que sea prorrogado en 2021.

Los últimos datos del Ministerio de Industria muestran un fenómeno desconocido hasta ahora en este tipo de planes de incentivos a los compradores de vehículos. De los 135.000 vehículos matriculados desde la entrada en vigor del Renove el 15 de junio y que se pueden acoger a las ayudas, solo 23.000 compradores han formalizado la solicitud de subvención. 

El nuevo Plan Renove de 2020 modificaba también el esquema de funcionamiento de los anteriores programdas de bonificaciones. Para evitar que los concesionarios tuvieran que adelantar las ayudas públicas, se trasladó al comprador la tramitación de la solicitud. La plataforma 'online' para registrar las solicitudes está operativa desde el 20 de octubre, tal como avanzó la ministra Reyes Maroto en la presentación del barómetro Auto Mobility Trends de Coche Global y YGroup. 

Cuantía de las ayudas

Desde ese día, únicamente se han formalizado 23.000 solicitudes que suman un importe de 28 millones de euros de los 250 disponibles, el 11%. Y eso a pesar de que el Plan Renove tiene una vigencia hasta final de año, tal como están recalcando los concesionarios y las marcas en un intento de atraer a más compradores. 

Ante la posibilidad de que 2020 acabe con un abultado excedente sin gastar del Plan Renove, el Ministerio de Industria se plantea la posibilidad de prorrogar la vigencia del programa para que siga actuando como un paliativo de la caída de las ventas de automóviles, que hasta noviembre acumulaba un retroceso del 35%. "Todo está sobre la mesa", han indicado desde el ministerio a Europa Press.

La cuantía de las ayudas para la mayor parte de los vehículos adquiridos, de gasolina o diésel, va de 400 a 800 euros con la obligación de dar de baja un coche de 10 años o más. En el caso de lvehículos eléctricos llega a 4.000 euros. Además, de esas cantidades Hacienda se lleva un buen pellizco en la declaración de la renta.