La marca Volkswagen reducirá todavía más a partir de ahora su gama de modelos y las opciones de personalización. El objetivo de esta y otras medidas es mejorar su rentabilidad con 10.000 millones más hasta lograr un margen mínimo de beneficios sobre facturación del 6,5%. 

El plan 'Accelerate Forward' tiene como objetivo, según explicó la empresa, conseguir de manera sostenible un retorno del 6,5% de los ingresos por ventas para garantizar las inversiones en tecnologías y el empleo en el futuro. El objetivo es ambicioso porque parte de un margen de rentabilidad del 3,6% registrado en 2022, con lo que la marca alemana tiene que aumentarlo en un 80% en tres años y medio. En 2022, la marca Volkswagen registró un beneficio operativo de 2.647 millones de euros y una facturación de 73.773 millones.

Supresión de modelos y opciones de VW

Para mejorar las ganancias en 10.000 millones, la marca Volkswagen sacrificará más modelos con ventas reducidas y limitará todavía más las opciones de personalización, que complican la producción y reducen el margen de beneficio con complementos que suman poco volumen de clientes. Los modelos sacrificados por Volkswagen incluyen, por ejemplo, el Arteon, además de otros ya suprimidos con anterioridad como el Sirocco.

Los modelos de Volkswagen en el futuro tendrán muchas menos opciones que ahora. Como ejemplo, la marca indicó que quiere extender lo que ha aplicado con el nuevo ID. 7 elévtrico, que tiene un 99% menos de opciones que el actual Golf de séptima generación.

Otra vía con mucho potencial para que la marca Volkswagen sea más rentable es compartir plataformas y desarrollos de modelos con otras marcas del grupo con la estrategia de especialización de las factorías. VW puso como ejemplo de estas sinergias el ahorro logrado por un importe de 600 millones con el desarrollo y producción de forma conjunta de las berlinas Passat y Skoda Superb. Algo parecido se conseguirá con el eléctrico pequeño ID. 2 desarrollado en el programa conjunto que lidera Seat desde el Centro Técnico de Martorell y que se fabricará en la planta catalana junto al Cupra Raval.  

Margen de rentabilidad del 6,5%

Las medidas anunciadas por el consejero delegado de la marca Volkswagen, Thomas Schäfer, suponen una vuelta de tuerca más en una senda iniciada años atrás con el argumento de la mejora de la rentabilidad es la "prioridad número uno" de todo el consejo de administración. Considera que aunque sea "muy ambicioso" alcanzar un rendimiento de las ventas del 6,5% para 2026 es factible si "aunamos esfuerzos".

"Debemos dar una nueva fuerza a la marca Volkswagen y posicionarla sólidamente para el crecimiento futuro", ha declarado Schäfer en un comunicado. "Esto nos permitirá salvaguardar puestos de trabajo, financiar nuestro futuro con recursos propios y seguir invirtiendo en nuevos vehículos y tecnologías, en la modernización de nuestras plantas y en la formación de la plantilla", ha añadido.

Apoyo sindical

La presidenta del comité de empresa y dirigente del sindicato IG Metall, Daniela Cavallo, ha apoyado el plan al considerar que huye de viejas recetas centradas en recortes de empleo o de sueldos y busca la mejroa de la rentabilidad con otras medidas de tipo comercial e industrial. “Todos estamos de acuerdo -dijo Cavallo- en que debemos lograr los ahorros previstos sin reducir los salarios acordados colectivamente ni eliminar puestos de trabajo. Porque las palancas decisivas son otras”

El programa será sometido a una consulta con los representantes de los trabajadores para definir las medidas hasta octubre, fecha en la que esperan que todas las acciones "estén en funcionamiento". La marca ha creado una Oficina de Gestión de Proyectos para desarrollar y gestionar el programa, de la que se hará cargo Stephan Wöllenstein, hasta ahora consejero delegado del grupo Volkswagen en China.