El grupo Toyota alcanzará una producción global para el mes de mayo de aproximadamente unas 750.000 unidades, tras revisar a la baja la producción de acuerdo a la actual situación del mercado, según ha informado la empresa. Además de la falta de semiconductores, el ajuste se debe también a los efectos de los confinamientos en China por la nueva ola de coronavirus.


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Debido al impacto de la escasez de semiconductores, Toyota ha ajustado el plan de producción en aproximadamente 100.000 unidades a nivel mundial con respecto al número facilitado a los proveedores a principios de año. El plan de producción global medio de mayo a julio es de unas 800.000 unidades mensuales.

Previsiones complicadas

El fabricante japonés planea producir en su país alrededor de 200.000 unidades en el quinto mes del año, mientras que las cerca de 550.000 unidades restantes se ensamblarán en sus fábricas en el resto del mundo.

Según ha comunicado la empresa que preside Akio Toyoda, la escasez global de semiconductores, la propagación de la Covid-19 y otros factores dificultan realizar previsiones industriales de varios meses. "En Toyota queremos disculparnos una vez más por los repetidos ajustes de nuestros planes de producción debido a la escasez de piezas resultante de la propagación de la Covid-19, que ha causado considerables molestias a nuestros clientes, proveedores y otras partes interesadas", han explicado.