El nuevo convenio colectivo de la fábrica de Ford de Almussafes (Valencia), que incluye una oferta para atraer modelos eléctricos, ya se ha formalizado mediante la firma por parte de la dirección de la compañía y de UGT. Esta formación ha sido el único sindicato que ha suscrito el convenio con el que la planta valenciana quiere lograr los próximos modelos eléctricos por los que compite con la factoría alemana de Saarlouis. 


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El convenio ha sido rechazado por los sindicatos STM-IV, CCOO y CGT, aunque UGT ha hecho valer su mayoría absoluta en el comité de empresa. El texto firmado recoge el acuerdo alcanzado el 27 de enero en Colonia (Alemania) entre UGT y Ford-Europa. Ese acuerdo tiene una vigencia desde el 1 de enero de 2022 al 31 de diciembre de 2026 y establece pagos compensatorios por la inflación que suman 7.000 euros entre 2022 y 2025 y que no son consolidables en las tablas salariales, seí como una subida del 1,6% en el año 2026 a la que se sumará un 0,5% si el IPC rebasa esa cifra.

Apoyo solo de UGT

Para los sindicatos STM-IV, CCOO y CGT. el acuerdo supone en la práctica la congelación de los salarios de los trabajadores durante los próximos cuatro años. En cuanto a costes laborales, que serán válidos solo en el caso de que la fabricación de los vehículos de la plataforma eléctrica GE2 sea asignada a la factoría de Valencia, el incremento será de 1.000 euros en la nómina de marzo de este año; de 1.500 euros en la de enero de 2023; de 2.000 euros en 2024; y de 2.500 en 2025. Si no se asignan a Almussafes los vehículos eléctricos, el incremento salarial pactado será el IPC más el 1 % para 2022, con carácter retroactivo desde enero.

El acuerdo también incluye un aumento de la jornada laboral y de la flexibilidad disponible para aumentar o reducir la producción con el incremento de los turnos en 15 minutos a partir de 2025 y otras cuestiones sobre jornadas industriales y producción en sábados, así como la posibilidad de un turno nocturno.

El convenio ha sido firmado por el director de Fabricación de la planta, Dionisio Campos, y otros cargos directivos; y, por parte sindical, por el presidente del Comité de empresa, Carlos Faubel, y el secretario, José Luis Parra.

Impugnación del acuerdo

El convenio colectivo rubricado nace con la espada de Damocles de la impugnación presentada por el sindicato STM contra el acta del comité de empresa en la que se aprobaba el acuerdo para optar a la producción de modelos eléctricos. El motivo es, por un lado, la inflación y la previsible subida del IPC por encima de las estimaciones iniciales y, por otro, la "falta de transparencia total" con la que, en su opinión, se desarrolló la consulta del acuerdo organizada por UGT, a través de una aplicación y "sin garantizar el voto secreto", según denuncia el sindicato.

STM ha exigido que se renegocie el acuerdo y se vote en un referéndum a toda la plantilla y con voto secreto, como "se ha hecho a lo largo de los 46 años de historia de Ford Almussafes", ha defendido. "¿Cuál es el miedo que tienen si tan seguros están de que la plantilla les apoya y está de acuerdo con su Convenio?", ha preguntado.