Mikel Palomera, director general de Seat y Cupra en España, tiene claro que el futuro de automoción pasa por la electrificación. Palomera ha advertido de que si la industria del automóvil española no desarrolla la electrificación de vehículos "podría desaparecer", debido a las abultadas multas que impondrá la Comisión Europea por las emisiones de dióxido de carbono.

El directivo de Seat ha asegurado que "no hay marcha atrás" en el desarrollo de los vehículos eléctricos. "O nos adaptamos o desaparecemos, el mercado es así", ha indicado en un encuentro en Santander, donde ha coincidido con el director general de Renault para España y Portugal, Sebastien Guigues, y Francisco Martín, presidente del Puerto de Santander.

Palomera ha recordado que para 2030 se impondrán multas a nivel europeo de 95 euros por cada gramo de CO2 que supere los 57 que se marcarán por ley y ha explicado que un Seat Ibiza emite 110 gramos de CO2, por lo que una flota media de 500.000 coches generaría 300 millones de multas cada año, ha calculado. De hecho, el grupo Seat ya tuvo que afrontar en 2020 una abultada multa por superar el nivel de 95 gramos de CO2 en las emisiones medias de la flota de vehículos vendidos, algo que espera evitar este ejercicio gracias al aumento de modelos híbridos y eléctricos a la venta.

Desaparición de marcas

A su juicio, si la industria del automóvil no se adapta a las nuevas regulaciones "será la bancarrota" y desaparecerán muchas marcas, bien por no poder desarrollar inversiones para el cambio o bien por "moverse a otros mercados" sin regulaciones, como el americano o el asiático. En este escenario, ha advertido de que el gran reto del coche eléctrico es popularizarlo, ya que en la actualidad se trata de vehículos caros, por lo que las regulaciones afectarán más a las marcas más pequeñas.

Palomera ha vaticinado que las regulaciones harán que los sobrecostes sean tan altos que llegará un punto en el que el vehículo eléctrico será más barato de producir, y "habrá una transición", momento en el que, en su opinión, se llegará a la "democratización del coche eléctrico". Está transición "de abajo a arriba" se da, ha expuesto, desde el punto de vista económico y geográfico, ya que los países del norte de Europa están desarrollando más rápido la electrificación del parque automovilístico, precisamente por las diferencias de ingresos entre las poblaciones con respecto al sur de Europa. "En Alemania el sueldo medio es de 42.000 euros, en España de 24.000, mientras que el precio de los coches es el mismo, por lo que el esfuerzo es desigual", ha sentenciado.

Más demanda que oferta

En el caso de Cupra es más fácil empezar "de arriba a abajo" con la electrificación al ser una marca deportiva de gama media-alta. "Para Seat sería más complicado porque nuestro consumidor es de una capacidad económica media y baja", ha añadido.

El presidente del Puerto de Santander ha asegurado que ahora "es la primera vez que la demanda de vehículos supera a la oferta" en el sector del transporte de automoción y ha recordado que su instalación distribuye ahora más Volskwagen que Renault, por el parón en la producción de esta segunda marca de vehículos.

Francisco Martín ha achacado esta "descolocada" situación a los "cambios de paradigma", a la subida de los precios de la electricidad y a la crisis de los microchips, aunque ha opinado que esto será una "situación coyuntural".