El anuncio de nuevas inversiones de Mercedes en su planta de Vitoria por un importe de 1.200 millones no ha frenado la primera huelga en 20 años, que ha paralizado la actividad. Los sindicatos protestan en contra de las exigencias de la compañía para asignar la producción de una nueva generación de vehículos eléctricos de disponer de más flexibilidad y de subir los sueldos sin garantizar el índice de precios de consumo (IPC) en un momento en el que la inflación está desbocada. 

Los 5.000 trabajadores de la fábrica de Mercedes de Vitoria, la mayor empresa industrial de Euskadi, estaban llamados a parar su actividad a través de las convocatorias de huelga por separado de, por un lado, ELA, LAB y ESK, y, por otro lado, de UGT y CCOO. La primera convocatoria rechazaba la incorporación al convenio colectivo de un mayor grado de flexibilidad para ajustar la producción al alza y a la baja, tal como pide la compañía alemana. La segunda convocatoria se centraba en reclamar la garantía de revisión salarial en función de los precios. Las protestas continuarán con nuevas convocatorias de paros los días 27 y 29 de junio y 1 de julio.

Las convocatorias de huelga en el primer día han logrado su objetivo de paralizar la actividad ya que el seguimiento ha sido mayoritario, entre un 75% de la plantilla, según admitió la empresa, y un 95% de los trabajadores, según indicaron los sindicatos. Unos 700 vehículos de los modelos Vito y Clase V se han dejado de producir. 

El Gobierno pide diálogo

La división sindical se ha suavizado con una convocatoria conjunta que ha reunido a numerosos trabajadores durante la jornada de huelga, según informa Crónica Vasca.

Aunque la compañía no ha conseguido disuadir a los sindicatos de seguir adelante con la huelga, han destacado el bajo grado de conflictividad laboral en la factoría tal como demuestra el hecho de que haya sido el primer paro en 20 años. La dirección de la planta envió a los trabajadores una comunicación en la que consideraba la convocatoria de huelgas algo "totalmente incoherente" con la propuesta de inversiones para la planta de Vitoria y acusó al comité de empresa de "boicotear" la negociación del convenio, al que está "condicionado" ese plan inversor.

La vicelehendakari segunda y consejera de Empleo y Trabajo, Idoia Mendia, se ha mostrado "convencida" de que la dirección de la empresa y los sindicatos llegarán a un acuerdo en la negociación colectiva "por responsabilidad y por necesidad". También se ha pronunciado el consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, quien ha considerado "fundamental" que se alcance un acuerdo que ponga fin a la conflictividad en la fábrica.