Los 25.000 empleados de las fábricas de Nissan de Barcelona y de sus proveedores afrontan el día decisivo en la negociación del ERE. Este jueves acaba el plazo ordinario del periodo de consultas aunque han aparecido nuevas ofertas sobre la mesa y nuevos actores que pueden ser claves en el desenlace. 

La dirección de Nissan ha tensado la cuerda de las negociaciones con los sindicatos hasta el último día en un intento por forzar a los comités de empresa a dar su brazo a torcer aceptando negociar las indemnizaciones ofertadas, algo que no se ha producido. La llave de la negociación es el acercamiento de Nissan a la postura consensuada entre las administraciones y los sindicatos de retrasar el cierre de la planta de Barcelona y de las de Sant Andreu de la Barca y Montcada i Reixac hasta diciembre de 2021. 

La empresa ha ofrecido, un dia antes de que venza el plazo de 30 días del periodo de consultas, "la posibilidad de negociar otra extensión a la fecha anunciada de cierre más allá de junio de 2021 si se logra gestionar el excedente de personal y siempre bajo acuerdo entre las partes", según explica en un comunicado. El Ministerio de Industria y la Generalitat habían manifestado a Nissan la necesidad de retrasar el cierre hasta diciembre de 2021 con el fin de buscar una alternativa industrial y para facilitar cargas de trabajo nuevas para los proveedores que resultarán más tocados por la marcha de Nissan tras más de 40 años en Barcelona.

Intervención de las administraciones

Precisamente, justo en el último y decisivo día de la negociación del ERE de 2.525 despidos aparecerá de forma oficial el Ministerio de Industria y la Generalitat en una mesa de reindustrialización junto a los sindicatos y la dirección de Nissan. "Esa reunión puede ser el foro más adecuado para que la administración se ponga del lado correcto, que es el de los trabajadores, y le “recomiende” a Nissan que se tiene que salir del marco del ERE y emprender una negociación que lleve a un acuerdo beneficioso para todas las partes", indican los comités en un comunicado.

En un posible acuerdo, lo prioritario tiene que ser el mantenimiento del empleo y del tejido industrial. Se necesita tiempo, hay muchos temas que tratar, pero tiene que ser en un clima de no conflicto y para eso es imprescindible asegurar que no haya despidos", indican los sindicatos, que consideran que el último día de negociación del ERE será "el primero para arrancar la búsqueda de viabilidad de los 2.525 empleos que ahora mismo forman parte del expediente presentado por Nissan".

Producción e indemnizaciones

Con estas cartas encima de la mesa, las reuniones de reindustrialización y de negociación del ERE de este jueves serán decisivas para saber si la empresa sigue adelante con los despidos sin acuerdo o bien se abre una prórroga con armisticio. Nissan también necesita reactivar la producción de vehículos en Barcelona para entregar unas 23.000 unidades, para lo que es imperativo que los sindicatos finalicen la huelga indefinida mantenida desde el 4 de mayo.

En esa tregua se tendrán que analizar las ofertas o muestras de interés de grupos inversores por tomar el relevo industrial de Nissan así como las indemnizaciones. De momento, la compañía ya ha ofrecido pagar las cantidades correspondientes a despidos improcedentes (hasta 45 días de sueldo por año trabajado con un tope de 42 mensualidades), con lo que desactivaría reclamaciones judiciales.