Ford perdió 154 millones de dólares en Europa en 2021. un resultado que reduce sustancialmente las pérdidas de 2020 pero que aumenta la presión para que la filial europea deje atrás los números rojos. En ese desafiante contexto, las fábricas de Ford en Valencia y Saarlouis (Alemania) han sido empujadas a "un concurso de belleza" para decidir dónde se producirán los futuros vehículos eléctricos, según las palabras del sindicato IG Metall, que se prepara para recibir malas noticias para la planta alemana. Ford tomará la decisión, probablemente, en verano, según la prensa germana.

De momento, Jim Farley tiene sobre su mesa en el despacho del CEO de Ford en Detroit los acuerdos laborales con los que compiten las dos factorías europeas por su supervivencia. UGT ha instado a Ford a convocar la mesa de negociación en Almussafes para explicar el acuerdo de reducción de costes que alcanzó en la sede europea de Colonia y buscar el apoyo de otros sindicatos.  

Competencia "perversa"

"El momento que vivimos en la fábrica es trascendental para el futuro de la misma, de ahí que será de vital importancia que el acuerdo alcanzado en la sede de Ford Europa cuente con el máximo apoyo por parte de todos, transmitiendo un mensaje de solidez y estabilidad a la dirección de la compañía, con el objetivo de no dejar margen a ninguna duda a la hora de apostar por invertir en la electrificación de Almussafes", ha asegurado el sindicato.

En Alemania, el sindicato metalúrgico IG Metall se prepara para lo peor ante una competencia entre plantas que califica de "perversa". Son conscientes de los mayores costes laborales de los 5.000 empleados de la fábrica de Saarlouis frente a sus colegas de Almussafes y de que Ford ya se ha comprometido a invertir casi 1.000 millones de euros en electrificar la otra planta que tiene en Alemania, en la ciudad de Colonia. Por ello dan a entender que Valencia parte como favorita en la pugna por conseguir la producción de los futuros modelos eléctricos y se preparar para hacer frente a lo que califican de "fraude" tras los ajustes pactados con anterioridad en Saarlouis. 

IG Metall prepara el "combate"

IG Metall habla ya de responder con un "combate" a un posible cierre de la factoría de Saarlouis, en la que ahora se produce el Focus y convertida durante décadas en un batión del movimiento sindical en el Land del Sarre. "Cualquiera que decida cerrar la fábrica conocerá a IG Metall", advirtió el sindicato en una rueda de prensa celebrada esta semana.

En cambio, UGT se muestra por ahora mucho más precavido y conciliador, aunque ha advertido a Ford que si no convoca una reunión con el resto de sindicatos de la planta hará públicos los términos del acuerdo de competitividad "con la intención de recabar el máximo apoyo posible en el seno del comité y entre la plantilla de trabajadores y continuar con un clima de estabilidad en la fábrica a la espera de la toma de decisión desde Detroit".