Cuando aún no nos hemos recuperado de la resaca de GP de F1 de México, estamos ya casi viendo los coches en pista en Brasil. Pero, para que lleguemos totalmente preparados a esta mítica carrera, los chicos del Podcast Técnica Fórmula 1 nos preparan a fondo en el segundo episodio de la semana.

En busca de una estrategia más amplia

Lo primero que tenemos que saber de la carrera en Sao Paulo, gracias a Pirelli, es que la elección de gomas es la misma que se hizo en México y en Estados Unidos, es decir, se usarán gomas un paso más blandas que las que se usaron en 2019, la última vez que hubo carrera en el Interlagos. Según la marca italiana, eso debería favorecer un uso más uniforme de todos los compuestos y más variaciones en la estrategia.

Además, Brasil es la última carrera de este año en un formato de clasificación al sprint, así que lleva una asignación de neumáticos diferente a la habitual (12 juegos en lugar de los habituales 13). 

La cortísima, pero intensa, vuelta al Autódromo José Carlos Pace es una de las pocas del calendario que se hace en sentido antihorario. Además, la sucesión ininterrumpida de curvas hace que los neumáticos tengan que trabajar muy duro, sobre todo el delantero derecho. Por no hablar de que, en vueltas tan cortas, el tráfico puede ser un problema y hay alta probabilidad de coche de seguridad, lo que afecta directamente a la estrategia.

Las 15 curvas del circuito son cortas, lo que hace que las cargas laterales sobre los neumáticos no sean muy altas, es decir, que la demanda de energía es baja y el problema es más la tracción y el frenado.

El clima en Sao Paulo, en esta época del año, puede variar mucho: desde calor intenso hasta lluvias torrenciales (de ahí los cortes en el asfalto, para ayudar al drenaje, que hemos visto en anteriores ediciones).

Qué pasó en el último GP de Brasil

En 2019, última edición de este Gran Premio, el ganador fue Max Verstappen, al que se le da muy bien esta pista. La estrategia ganadora fue a tres paradas, después de dos coches de seguridad al final de la carrera. Pero la realidad es que, entre los 4 primeros, hubo tres estrategias distintas. Carlos Sainz, que fue cuarto al caer la bandera a cuadros y que entonces pilotaba para McLaren, tan sólo hizo una parada, desde la última posición de la parrilla. En cualquier caso, sin los coches de seguridad, una estrategia de dos paradas hubiera sido la táctica preferida.