España es. en muchos aspectos, un país repleto de Lazarillos de Tormes. El famoso pícaro de la literatura ha revivido para intentar aprovecharse de las aseguradoras con falsos siniestros o fingiendo lesiones por las que reclaman cantidades de cientos de miles de euros. Este es perfil de los nuevos pícaros del seguro.

En la última década, el coste total del fraude para el ramo de autos supera los 9.200 millones de euros, lo que equivale al 0,7 % del producto interior bruto (PIB) español en 2018. El número de grupos organizados o mafias que defraudan a las aseguradoras superó las 500 a cierre de 2018, el triple respecto a las identificadas en 2013, al tiempo que crecieron un 23 % solo en 2018, año en el que se detectaron 123 mafias. Según un informe de Línea Directa, estas mafias suelen actuar "en carrusel", es decir, estafan a varias compañías de seguros diferentes aprovechando la "rigurosidad" de la actual ley de protección de datos, que dificulta la cooperación entre aseguradoras.

El director de gobierno corporativo de la compañía, Francisco Valencia, ha explicado que "se han dado pasos a través de la patronal", Unespa, gracias a lo que ha disminuido el fraude no detectado. Murcia es la comunidad autónoma donde más redes mafiosas operan en relación con su población y multiplica por cinco la media nacional, seguida de Cantabria y Andalucía.

Parados precarios

El fraude cometido por unos pocos perjudica a todos los asegurados, cuyas primas suben igual, por lo que si no existieran este tipo de engaños "el cliente pagaría 25 euros menos”, ha señalado Varela. El 63 % de los fraudes se detectan en el sector del automóvil, con un volumen anual de 803 millones de euros, ya que el 5,6 % de los siniestros resultan ser fraudulentos.

Hombre, menor de 24 años, desempleado o con un trabajo precario es el perfil que presentaba el defraudador medio en 2018 en el ramo de autos, al tiempo que los días de la semana en que constataron más fraudes son los miércoles y los jueves y los meses elegidos, marzo, abril y mayo.

Las pequeñas y medianas empresas o pymes, que en el anterior barómetro eran las que más defraudaban en este ramo, han caído hasta el último puesto, mientras que los accidentes con moto suben al primer puesto, seguidos de los accidentes en los que hay jóvenes involucrados. El informe señala que las provincias en las que hay más fraude al seguro de autos son Jaén, Sevilla y Murcia, frente a Las Palmas, Huesca y Lérida, que es donde menos engaños a las aseguradoras se han detectado.

En cuanto al seguro de hogar, la proporción de fraudes es superior a la que se esperaba, ya que el 2,4 % de los siniestros declarados son un intento de estafa, con lo que anualmente, el volumen defraudado asciende a 166,2 millones de euros.

Arañazos pintados con tiza

Pese a estas cifras, el director de gobierno corporativo de Línea Directa ha asegurado que la situación ha mejorado mucho en los últimos cuatro años gracias a las medidas y herramientas puestas en marcha por las aseguradoras.

Algunos de los casos más curiosos que aparecen en este informe son, por ejemplo, talleres que pintan falsos arañazos con tiza en los coches para facturárselos a las aseguradoras, clientes que reclaman padecer un miedo insuperable a la conducción tras un siniestro y que son grabados saltándose semáforos en rojo y líneas continuas, o personas que alegan haberse quedado ciegas tras un accidente y que son capaces de caminar sin ningún tipo de ayuda o de hacer tareas domésticas sin ningún problema.