Nissan sigue haciendo negocio con las administraciones españolas en pleno proceso de cierre de sus fábricas de Barcelona. La Guardia Civil acaba de recibir 50 coches eléctricos del modelo Nissan Leaf, que tienen un valor mínimo en el mercado de 1,7 millones de euros.

La directora general de la Guardia Civil, María Gámez, fue la encargada de inspeccionar los 50 vehículos comprados por el cuerpo en su primer gran contrato para incorporar coches patrulla sin emisiones. Gámez visitó el depósito de vehículos eléctricos recepcionados por la Guardia Civil, que se utilizarán en zonas portuarias y aeropuertos aprovechando que en estas instalaciones cerradas existen puntos de recarga ya establecidos, "lo que facilita su uso", según explica la Guardia Civil en un comunicado.

"La Guardia Civil quiere reforzar su compromiso con la conservación del medio ambiente y llevar a cabo, entre otras actuaciones, las dirigidas a reducir en lo posible las emisiones de gases de los vehículos que conforman su flota", afirma el cuerpo apelando a su responsabilidad social corporativa.

Hasta 270 km de autonomía

Sin embargo, la compra se ha llevado a cabo con un modelo que no se fabrica en España (se ensambla en la planta de Nissan en Reino Unido) y a una compañía que está en proceso de desmantelar sus tres fábricas de Barcelona y despedir a 2.525 empleados afectados directamente por la medida, a los que hay que sumar miles de trabajadores de proveedores de componentes y servicios. 

Los 50 vehículos adquiridos están equipados con una batería de 40 Kw que le permiten una autonomía de hasta 270 kilómetros y se comercializan con un precio que parte en los 34.620 euros que la marca rebaja a 23.700 aplicando las ayudas públicas del Plan Moves. Sin tener en cuenta el coste de la transformación de los vehículos en coches patrulla, el valor de mercado de los 50 vehículos adquiridos suma un mínimo de 1,7 millones de euros.

La Guardia Civil ha estado probando desde 2016 la única unidad que tenía de un Nissan Leaf de la generación anterior en el aeropuerto de Barajas. Según el cuerpo, se llegó a la conclusión de que la tecnología eléctrica es "efectiva en este ámbito de servicios, económica y sobre todo limpia ecológicamente". 

Hace unos meses, el Ayuntamiento de Castelldefels, población cercana a la planta de Barcelona, compró ocho unidades del Nissan Leaf por un importe de 245.587,45 euros, lo que da un coste medio de 30.698 euros por cada vehículo.