Los concesionarios de automóviles se preparan para lo peor. La decisión unilateral de Stellantis de prescindir de una parte de su red comercial ha puesto en pie de guerra y en alerta al sector de la distribución comercial y la postventa de automoción. La guerra entre concesionarios y fabricantes vuelve 12 años después y con nuevas herramientas como la recogida de firmas 'online' para exigir el equivalente a una indemnización por despido.


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"¡Protejamos el empleo y futuro de los concesionarios españoles!", es el lema de la recogida de firmas iniciada por Faconauto a través de la plataforma Change.org, que da voz a todo tipo de luchas y causas. En este caso, el destinatario de la iniciativa son los partidos políticos con representación en el Congreso, a los que Faconauto pide el voto a favor de una enmienda en la ley Crea y Crece para impulsar las iniciativas empresariales.

Despido del 5% de facturación

La enmienda recupera el espíritu de otra iniciativa legal que promovieron los concesionarios para exigir también indemnizaciones en caso de una rescisión unilateral de contrato por parte de un fabricante automovilístico. La escalada llevó a un duro enfrentamiento de Faconauto con Anfac que ganó la patronal de los fabricantes gracias al apoyo del Ejecutivo que encabezaba José Luis Rodríguez Zapatero. 

Ahora, 12 años después, vuelve a subir la tensión con algunos protagonistas que repiten protagonismo. Faconauto ha logrado el apoyo del PDeCat, heredera de la antigua Congervència, para reclamar en una enmienda una indemnización mínima de un 5% de la facturación del concesionario en el año anterior ante un cancelación de contrato, así como otras compensaciones por activos e inversiones no amortizadas. 

La nueva guerra entre concesionarios y fabricantes le ha tocado también a un presidente del Gobierno del PSOE, que tendrá que lidiar con el marrón que supone intermediar entre los intereses de las dos partes o mojarse a favor de una de ellas. 

De concesionario a agencia comercial

Sin embargo, en el periodo transcurrido desde 2011 hubo buenos años que suavizaron las disputas pero que ahora afloran con toda crudeza y con perspectivas de agravarse ante la transición digital de las marcas de vehículos para impulsar la venta 'online' y cambiar los contratos con los concesionarios supervivientes para dejarlos como meras agencias comerciales. Como decía un directivo que firmó la petición de Faconauto, "meros entregadores de vehículos". 

Las marcas van entrando poco a poco en el nuevo paradigma, aunque algunas lo hacen con más tacto y destacando las ventajas del nuevo contrato de agencia, que permite reducir los riesgos que tienen que asumir los concesionarios al evitar la compra de los vehículos.   

"Con la firma de todos estamos reclamando el que haya una ley que proteja a los concesionarios españoles de las cancelaciones masivas de contratos que se están produciendo en la actualidad", asegura Gerardo Pérez en un mensaje en Linkedin en el que pide el apoyo a la indemnización que deberían pagar las marcas por un cese unilateral de la relación con un concesionario.